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BIOGRAFÍA JOSÉ LUIS FERNÁNDEZ

El escultor José Luís Fernández nace en Oviedo en el año 1943. Desde muy joven entra en contacto con el oficio de la escultura junto a sus tíos Carlos y Luis Fernández, maestros en la talla en madera. De aquella experiencia en el taller nacen sus dos primeras tallas de aspecto románico para la iglesia Santa María de Narzana (Asturias). Desde entonces, José Luis Fernández no ha dejado de trabajar la escultura y de conquistar un estilo propio característico.

Su primer estudio es una buhardilla en la Casa de España en Oviedo, donde comparte espacio con los pintores Carlos Sierra y Miguel Ángel Lombardía. A los 18 años decide trasladarse a Madrid con la idea de viajar posteriormente a París. Madrid le atrapa y alejado de las escuelas y facultades de bellas artes, se forma con los grandes maestros del momento. Se pone al servicio de Juan de Ávalos, Ramón Lapayese, Enrique Pérez Comendador, José Planes y también de Antonio Suárez, cuya escultura trasladará a obras de arquitectura urbana. Sin embargo, desde un principio tiene su taller en Vallecas, donde genera paralelamente su obra y su propia personalidad escultórica. Las relaciones con otros creadores que establece en la década de los 60, nacen de sus intensas sesiones de dibujo en el Círculo de Bellas Artes, donde conoce a sus compañeros de generación Eduardo Naranjo, Miguel Ángel Calleja y Cristóbal Toral.

Como miembro de la generación, a caballo entre el Grupo El Paso y la revolución cultural de los ochenta de la Movida madrileña, su obra se desarrolla en una constante tensión entre la figuración y la abstracción. Si sus inicios tienen un tono claramente figurativo, durante los años 60 y principios de los 70 evoluciona hacia un equilibrio entre la abstracción más radical y la figuración, que bajo diferentes formas, se mantiene hasta hoy.

En el año 1972 animado por su hermano Enrique Fernández, deciden montar conjuntamente una fundición y taller de escultura a la que llaman ESFINGE y que a día de hoy, se ha convertido en una de las mejores fundiciones especializadas en escultura. Un año después, conoce en el Café Gijón a Marisol Fernández Pérez con la que se casa ese mismo año, y con quien tiene en 1975 a su hijo Sergio. Durante estos años el escultor se relaciona con periodistas, arquitectos, cineastas, poetas, amantes del arte, etc. en puntos de encuentro en Madrid como la galería Balboa 13.

En la década de los 80 la obra de José Luís Fernández experimenta una gran transformación. Comienza a trabajar con espirales, péndulos, personajes que buscan el equilibrio mediante plomadas, alusiones a la muerte que enraízan con su gusto por las osamentas en forma de cráneos. Gran parte de esta obra permanece desconocida incluso para aquellos familiarizados con su escultura. Además en esta época recibe el encargo de realizar la conocida estatuilla de los Premios Goya de cine, que continúa haciendo hasta la actualidad. En el 1980 nace su hijo Cristóbal y un año después su hija Natalia.

En los años 90 la fundición ESFINGE amplia su tamaño y se traslada a Torrejón de Ardoz, coincidiendo con uno de los momentos más importantes de la trayectoria del escultor, la exposición antológica “Treinta años de escultura” organizada en el Centro de Arte Moderno Ciudad de Oviedo, a raíz de la cual recibe el encargo de ampliar en bronce una de sus piezas más importantes “La Pensadora” situada frente al Teatro Campoamor, en pleno centro de la ciudad de Oviedo.

El estilo escultórico de José Luis Fernández varía según las épocas pero conserva la constante en el trabajo orgánico sobre el material (maderas, piedras, metales, resinas,…) sobre el que ha ejercido siempre una gran maestría. José Luis Fernández es un escultor alejado del trabajo conceptual, que siempre ha apostado por la acción directa sobre la materia escultórica. Su obra supone una muestra y un documento importante de lo que ha sido el desarrollo escultórico en España desde los años 60 hasta la actualidad.

BIOGRAFÍA JOSÉ LUIS FERNÁNDEZ

El escultor José Luís Fernández nace en Oviedo en el año 1943. Desde muy joven entra en contacto con el oficio de la escultura junto a sus tíos Carlos y Luis Fernández, maestros en la talla en madera. De aquella experiencia en el taller nacen sus dos primeras tallas de aspecto románico para la iglesia Santa María de Narzana (Asturias). Desde entonces, José Luis Fernández no ha dejado de trabajar la escultura y de conquistar un estilo propio característico.

Su primer estudio es una buhardilla en la Casa de España en Oviedo, donde comparte espacio con los pintores Carlos Sierra y Miguel Ángel Lombardía. A los 18 años decide trasladarse a Madrid con la idea de viajar posteriormente a París. Madrid le atrapa y alejado de las escuelas y facultades de bellas artes, se forma con los grandes maestros del momento. Se pone al servicio de Juan de Ávalos, Ramón Lapayese, Enrique Pérez Comendador, José Planes y también de Antonio Suárez, cuya escultura trasladará a obras de arquitectura urbana. Sin embargo, desde un principio tiene su taller en Vallecas, donde genera paralelamente su obra y su propia personalidad escultórica. Las relaciones con otros creadores que establece en la década de los 60, nacen de sus intensas sesiones de dibujo en el Círculo de Bellas Artes, donde conoce a sus compañeros de generación Eduardo Naranjo, Miguel Ángel Calleja y Cristóbal Toral.

Como miembro de la generación, a caballo entre el Grupo El Paso y la revolución cultural de los ochenta de la Movida madrileña, su obra se desarrolla en una constante tensión entre la figuración y la abstracción. Si sus inicios tienen un tono claramente figurativo, durante los años 60 y principios de los 70 evoluciona hacia un equilibrio entre la abstracción más radical y la figuración, que bajo diferentes formas, se mantiene hasta hoy.

En el año 1972 animado por su hermano Enrique Fernández, deciden montar conjuntamente una fundición y taller de escultura a la que llaman ESFINGE y que a día de hoy, se ha convertido en una de las mejores fundiciones especializadas en escultura. Un año después, conoce en el Café Gijón a Marisol Fernández Pérez con la que se casa ese mismo año, y con quien tiene en 1975 a su hijo Sergio. Durante estos años el escultor se relaciona con periodistas, arquitectos, cineastas, poetas, amantes del arte, etc. en puntos de encuentro en Madrid como la galería Balboa 13.

En la década de los 80 la obra de José Luís Fernández experimenta una gran transformación. Comienza a trabajar con espirales, péndulos, personajes que buscan el equilibrio mediante plomadas, alusiones a la muerte que enraízan con su gusto por las osamentas en forma de cráneos. Gran parte de esta obra permanece desconocida incluso para aquellos familiarizados con su escultura. Además en esta época recibe el encargo de realizar la conocida estatuilla de los Premios Goya de cine, que continúa haciendo hasta la actualidad. En el 1980 nace su hijo Cristóbal y un año después su hija Natalia.

En los años 90 la fundición ESFINGE amplia su tamaño y se traslada a Torrejón de Ardoz, coincidiendo con uno de los momentos más importantes de la trayectoria del escultor, la exposición antológica “Treinta años de escultura” organizada en el Centro de Arte Moderno Ciudad de Oviedo, a raíz de la cual recibe el encargo de ampliar en bronce una de sus piezas más importantes “La Pensadora” situada frente al Teatro Campoamor, en pleno centro de la ciudad de Oviedo.

El estilo escultórico de José Luis Fernández varía según las épocas pero conserva la constante en el trabajo orgánico sobre el material (maderas, piedras, metales, resinas,…) sobre el que ha ejercido siempre una gran maestría. José Luis Fernández es un escultor alejado del trabajo conceptual, que siempre ha apostado por la acción directa sobre la materia escultórica. Su obra supone una muestra y un documento importante de lo que ha sido el desarrollo escultórico en España desde los años 60 hasta la actualidad.